Respirar correctamente en carrera
Muchos corredores, sobre todo los principiantes, al lanzarse a la carrera se olvidan de controlar la respiración, lo que hace que a los pocos minutos de haber comenzado jadeen irregularmente, aumentando su cansancio hasta finalmente tener que detenerse al sentir un dolor agudo en el costado, lo que se conoce como “flato” debido a la falta de aire.

Para que correr sea un ejercicio efectivo y agradable, la carrera debe ir acompasada con la respiración, y esta es una técnica que se adquiere poco a poco y con la práctica.

Lo ideal es inhalar cada tres o cuatro zancadas para después exhalar en el mismo intervalo. Para ello lo mejor es ir contando los pasos para, de ese modo, ajustar la respiración lo mejor posible. Esto, aunque resulta un poco pesado al principio, poco a poco se torna un hábito y desaparecerá la necesidad de ir contando. De cualquier modo, cada corredor debe buscar el ritmo que mejor se adapte a su técnica, su velocidad y su condición física, por lo que deben ir ajustando la secuencia hasta encontrar la que les vaya mejor, recordando que no es algo rígido, sino que debe adaptarse a la distancia y la dificultad de la carrera.

También deberemos adaptar el modo de respirar a la velocidad de la carrera. Si llevamos un ritmo lento, lo ideal es inspirar por la nariz y expirar por la boca, acompasando la respiración. Pero si estamos haciendo una carrera rápida, deberemos inspirar y expirar por la boca, ya que de este modo no sufriremos la falta de oxígeno. Sin embargo, este tipo de respiración necesita entrenamiento, para no hacerla demasiado profunda ni demasiado ligera, por lo que lo ideal es practicar ejercicios de respiración fuera del entrenamiento.