
No acordarnos de lo que hemos hecho por la mañana, buscar las palabras sin encontrarlas, perderse en la calle, desorientarse… estos y otros muchos son los síntomas que nos indican que podemos estar sufriendo Alzheimer u otro tipo de demencia senil, lo que, al cabo de poco tiempo, va a suponer que no podamos valernos por nosotros mismos y que vivamos una vida sin memoria.
Aunque existe un componente hereditario en estas dolencias y los investigadores aún no han descubierto las causas de las mismas, sí existen una serie de actividades y cuidados que nos van a ayudar, en la medida de lo posible, a retrasar la aparición de estas demencias o a lograr que su avance sea más lento.
- Mantener el cerebro estimulado: Es indudable que un cerebro entrenado está más fuerte a la hora de luchar contra la demencia. Actividades como la realización de pasatiempos, leer, aprender cosas nuevas y especialmente aprender un segundo idioma nos van a permitir disminuir los problemas de memoria entre un 30 y un 50%.
- Aunque nos parezca que no está muy relacionado, controlar el riesgo cardiovascular también nos va a ayudar a retrasar la aparición de la demencia. Esto se debe a que si existe enfermedad cardiovascular y síntomas de Alzheimer, el cerebro se vuelve más vulnerable a la enfermedad, según han afirmado los investigadores. Por ello es importante combatir la hipertensión, que juega un gran papel en estas enfermedades y realizar ejercicio físico con regularidad para mantener el riesgo cardiovascular en el menor grado posible.
- Controlar la vitamina B: Según distintos estudios, un nivel adecuado de esta vitamina disminuye el riesgo de padecer Alzheimer, por lo que deberemos consumir en nuestra dieta alimentos ricos en vitaminas del grupo B.
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