Saludables dátiles
Los dátiles, antaño manjar reservado a jeques y califas árabes, están ahora a nuestro alcance. Los podemos encontrar en mercados, supers, tiendas de barrio… Y la verdad es que son deliciosos, tanto comidos solos como con yogurt, en pasteles…

Pero el dátil es mucho más que un fruto riquísimo, pues gracias a las vitaminas y minerales que contiene es muy beneficioso para el organismo. Por ejemplo, contiene gran cantidad de vitamina B5 (o ácido pantoténico), que ayuda a transformar los carbohidratos y las grasas en energía, por lo cual los dátiles ayudarán a niños, deportistas, personas que sufran cansancio… Además, la vitamina B5 tiene efectos relajantes.

Es de destacar el alto contenido en triptófano de los dátiles. El triptófano es precursor de la serotonina, con lo cual el consumo de dátiles mejorará nuestro estado de ánimo. También es precursor de la melatonina y por ello el hecho de comer unos cuantos dátiles antes de ir a dormir favorece el sueño reparador.

Los dátiles son muy ricos en hidratos de carbono, que proporcionan energía. Pero no se trata de una energía “vacía”, como la del azúcar refinado, por poner un ejemplo, que agotamos enseguida. Los hidratos de los dátiles se liberan poco a poco, con lo cual nos servirán para esos momentos en los que tenemos un poco de hambre y necesitamos comer algo antes de la siguiente comida principal: con unos pocos nos sentiremos satisfechos durante bastante rato. Esto es muy importante para los niños; sería recomendable que en vez de “chuches” comieran algunos dátiles, que están igual de buenos y son mucho más sanos.

Lamentablemente, los dátiles sólo tienen dos pegas: están tan ricos que no podemos evitar comer unos cuantos y, por desgracia, su contenido calórico es bastante alto: unas 270 calorías por cada 100 gramos, contenido que aumenta considerablemente si los dátiles están confitados (son los más brillantes). Por otro lado, las personas diabéticas han de consumirlos con mucha moderación.