Sibutramina (Reductil) para adelgazar
Ante todo queremos decir que no somos partidarios en tomar fármacos para adelgazar. Todo el mundo es capaz de perder peso comiendo menos, haciendo una dieta más sana y practicando deporte a diario. No hay más secreto que esas tres cosas: menos cantidad da alimentos, más calidad nutricional de los mismos y practicar ejercicio de forma habitual. Sin embargo, algunas personas no pueden cumplir, por lo motivos que sean, con esas pautas para adelgazar y no tienen más remedio que tomar medicamentos cuya indicación autorizada es el tratamiento de pacientes obesos (IMC>30) o con sobrepeso y factores de riesgo asociados: Orlistat y Sibutramina. Estos medicamentos se adquieren en farmacias previa presentación de la receta médica.

El tratamiento farmacológico se debe realizar siempre dentro de un programa integral que incluya modificación de hábitos de vida, menos sedentarios, un control estricto de la alimentarios y practicar algo de actividad física. La Sibutramina (Reductil) inhibe selectivamente la absorción de serotonina y noradrenalina, y en menor medida, de dopamina a nivel del sistema nervioso central. Esto reduce el consumo de alimentos al aumentar la sensación de saciedad. Además tiene una ventaja asociada y es que posee efecto termogénico (incremento del gasto de energía). Sin embargo, puede tener efectos secundarios como taquicardia, palpitaciones, aumento de la presión arterial, estreñimiento, náuseas, sequedad de boca, insomnio, aturdimiento, ansiedad, sudoración y alteraciones del gusto. La Sibutramina (Reductil) tiene una lista larga de contraindicaciones que obligan a tomar precauciones especiales de uso.

En conclusión, la Sibutramina (Reductil) ha demostrado ser eficaz en la reducción de peso en pacientes con obesidad, aunque no es necesario que sea mórbida. Los efectos más significativos se han visto a los tres meses del inicio del tratamiento, tras los cuales no se aprecian reducciones adicionales. Después del tratamiento es muy fácil volver a ganar peso si no se modifican los hábitos que habían llevado a la persona a engordar tanto.