Síntomas del apendicitis
Se denomina así a la inflamación del apéndice, que es un pequeño saco que está adherido al comienzo del intestino grueso y suele suceder cuando resulta bloqueado por heces o un cuerpo extraño.

Aunque en principio es una patología que no es grave, si no se trata de forma correcta puede ocurrir que el apéndice se perfore y se genere una peritonitis, una dolencia que puede incluso causar la muerte.

Los síntomas son muy variados, pero se pueden destacar los siguientes:

– Dolor abdominal, que al principio será suave pero poco a poco se irá haciendo más fuerte. Poco a poco, según se inflama el apéndice, el dolor se irá focalizando hacia la parte inferior derecha del abdomen, para concentrarse directamente sobre el apéndice.

– Fiebre

– Falta de apetito

– Náuseas y vómitos

Es conveniente, siempre que se sienta dolor en la fosa iliaca derecha, combinado con los otros síntomas, consultar al médico. Normalmente éste diagnosticará la existencia o no de la apendicitis por la descripción de los síntomas, el examen físico que le realice y las pruebas de laboratorio que le hayan practicado. Si aun así el médico no estuviera seguro del diagnóstico, se pueden realizar otras pruebas complementarias como una tomografía computerizada del abdomen, ecografía abdominal o una laparoscopia diagnóstica.

En cuanto al tratamiento, el más utilizado para evitar posibles complicaciones es la apendicectomía, la extirpación del apéndice. Actualmente existe la posibilidad de hacerlo de forma mínimamente invasiva, mediante la apendicectomía laparoscópica, técnica en la que el cirujano practica una serie de pequeñas incisiones y llega hasta el apéndice valiéndose de una cámara laparoscópica, momento en el que la extirpa.

Los pacientes se suelen recuperar rápidamente después de una apendicectomía simple y la mayoría salen del hospital en 1 a 3 días después de la cirugía. Al cabo de 2 a 4 semanas después de salir del hospital se puede reanudar la vida normal.