Sobrealimentar el café
Cada mañana, realizas la misma rutina: paras en esa cafetería tan moderna y te llevas un buen café a la oficina. Más de la mitad de los adultos del mundo aseguran que, a lo largo del día, terminan tomando una media de tres tazas de café. Aunque el café en sí está prácticamente libre de calorías, grasa y azúcar (tiene sólo dos calorías por taza de ocho onzas), lo pero llega cuando decides “decorarlo”.

Leche, azúcares… una taza de café, puede terminar convirtiéndose en una especie de pastel líquido. Algunos de ellos pueden llegar a superar las 400 calorías y los 20 gramos de grasa. ¿Sabes lo que es “sobrealimentar” el café? Echarle caramelo, alguna bola de helado, crema batido, etc. pueden ser acciones que no te favorezcan nada. Dependiendo del tamaño de la taza, tu café puede ser equivalente a una hamburguesa con queso bebiendo o dos donuts con crema.

A continuación, puedes ver las calorías (por cucharada) que le sumas a tu café cada vez que le sobrealimentas con alguno de estos “complementos”: crema-52, leche entera- 9, azúcar- 48. Éstos son algunos de los consejos que puedes seguir para mantener las calorías y la grasa al mínimo:

– Aunque te encante el sabor a crema, intenta añadir leche baja en grasas.
– No te eches tanta azúcar. Intenta utilizar una cucharilla pequeña para no caer en la tentación. Disminuye la cantidad y con el tiempo te irás acostumbrando.
– Concéntrate en los sustitutos del azúcar. Tampoco debes abusar de ellos ni tomarte un bien bollo para poder obtener un sabor dulce.