¿Son buenos los dulces?
A prácticamente todos nos gustan los dulces, eso es algo que no se puede negar. Comer algunos de vez en cuando no es malo, pero el problema viene cuando eso se convierte en una rutina diaria. Muchas personas acaban comiendo dulces a diario justificando que el cuerpo se los pide.

Seguro que muchas veces habréis escuchado eso de “tantos dulces no son buenos”. La pregunta es: ¿es eso realmente cierto? Pues sí. Nos producen problemas orgánicos, ya que nos aportan calorías que hacen que nuestros niveles de grasa aumenten. Esto finalmente repercute en nuestra salud cardiaca.

Como la leche es muy dulce y todos la tomamos desde pequeños, nos acostumbramos a ese sabor y difícilmente somos capaces de despreciar un dulce. A parte de eso, también existe una cierta adicción psicológica, algo que podemos ejemplificar gracias al chocolate. Cuando comemos varias pastillas de chocolate, aumentan nuestros niveles de serotonina en el cerebro, lo que hace que nuestro estado de ánimo se eleve. Esto hace que comer dulces se convierta en algo placentero.

Esta es la explicación por la cual en ocasiones podemos sentirnos adictos a los dulces. Sin embargo, tenemos que saber controlarnos porque sus efectos en el organismo son negativos a grandes dosis. Además, no hay que olvidar que las adicciones son malas, sean de lo que sean.