Sufrir dolores de cuello
El cuello está menos protegido que el resto de la columna vertebral, lo que le hace mucho más vulnerable ante cualquier lesión. El dolor de cuello es, a menudo, una condición temporal que desaparece con el tiempo. Estos dolores suelen producirse por alteraciones en los tejidos blandos del cuello: músculos, ligamentos y nervios. Muchos de ellos se producen después de una mala noche o como resultado de algún exceso al realizar alguna actividad deportiva.

El síntoma principal de este dolor es la rigidez que se puede sentir en cualquiera de los dos lados. En algunos casos este dolor viaja incluso por los brazos. Un espasmo incontrolado provoca la contracción del músculo. Esto causa el dolor ya que se presionan las terminaciones nerviosas que se encuentran en torno a los músculos.

Todo el mundo, desde los más jóvenes hasta las personas de avanzada edad, pueden sufrir este tipo de dolor. Los grupos de alto riesgo son aquellos que practican deportes de contacto o las personas que participan en actividades que requieren mucho movimiento atlético. Los dolores de cuello causados por las enfermedades degenerativas se experimentan en personas a partir de los 40 años.

Determinar la fuente del dolor es esencial para el correcto tratamiento y la rehabilitación de la zona. Por lo tanto, un amplio examen es obligatorio. En primer lugar, tu médico tomará notas sobre las dificultades que estás teniendo con tu cuello. Te hará preguntas como: ¿en qué zona exactamente hay mayor dolor? ¿otros síntomas como mareos o debilidad? ¿bultos en el cuello?, etc. Luego te realizará un examen físico. Este incluirá una evaluación del movimiento del cuello, la ternura y la función de los nervios y músculos en sus brazos y piernas. Podrá llegar a mandarte unos análisis de sangre.