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tensiometre1 La hipotensión (tensión baja)
Siempre se ha considerado que tener la tensión baja o hipotensión era una garantía de salud. Las únicas consecuencias destacables, como cansancio o falta de energía, no representaban mayor inconveniente para el organismo. Pero según estudios recientes, se ha demostrado que la tensión baja puede llegar a provocar depresión.

Relación causa – efecto

Al parecer, el origen podría estar en un neurotransmisor llamado Neuropéotido Y, cuya función es regular los comportamientos emocionales, además de reducir la presión arterial. Sin embargo, todo esto, se podría englobar en una serie de reacciones encadenadas:
- El origen de la hipotensión es debido a que los mecanismos encargados de regular la presión arterial reducen su actividad.
- Esta reducción de actividad , en ocasiones, se prolonga en el tiempo, llegando a ocasionar cierto estrés, y en consecuencia, un estado de ansiedad.
- Existe cierta relación entre el carácter y la hipotensión. Según lo demuestran algunos estudios, las personas que sufren esta alteración suelen ser hipersensibles y distímicas ( trastorno que provoca inapetencia y altibajos emocionales).

Precauciones

Los efectos de la hipotensión pueden verse notablemente agravados por las altas temperaturas. En épocas de calor, especialmente, se deben extremar las precauciones siguiendo estos consejos:
- Evitar la exposición solar.
- Limitar la permanencia en lugares cerrados con aglomeraciones de gente.
- Es conveniente realizar ejercicio físico ya que equilibra la tensión. Únicamente se han de evitar los movimientos bruscos.
- Beber mucho líquido y comer moderadamente, al menos 6 veces al día.

Hipotensión postural

Suele suceder al cambiar de posición, como por ejemplo, pasar de estar tumbado a levantarse bruscamente. En ocasiones, los problemas oído pueden provocar desequilibrio y mareos, como también las arritmias cardíacas.

sal cocina La sal en su justa medida
La sal que acompaña en nuestra alimentación es una de las principales responsables de la hipertensión en todo el mundo, ya que existe una relación directa entre la ingesta de sodio y los niveles de presión arterial.

Es importante saber que hoy en día los hipertensos están de enhorabuena, pues además de existir un nuevo tipo de sal potásica, marcas como Carmencita, de condimentos, han lanzado al mercado sales bajas en sodio que dan sabor a los alimentos sin poner en riesgo la salud. Es posible que no sean tan “apetitosas” como la sal tradicional, pero sí implica un avance importante en la calidad de los sabores para personas con hipertensión.

Y por supuesto, no sólo se trata de evitar ciertos alimentos, sino de adecuar nuestro ritmo de vida a las circunstancias, pues se han realizado estudios que demuestran una relación patente entre el sobrepeso y la tensión arterial, ya que el corazón debe hacer esfuerzos mayores para bombear la sangre. Evitar el sedentarismo y realizar algún tipo de deporte ayudará a que el sodio se elimine con mayor rapidez, y además ingerir alimentos ricos en potasio como frutas y verduras, que contribuyen a su vez a la eliminación del sodio.

Sin embargo, en una misma familia podemos encontrar personas con este problema y también con el contrario, y cuando una persona hipotensa comienza a seguir una dieta para “hipertensos” lo normal es que termine con mareos y bajadas de tensión “incomprensibles”. Lo ideal es que cada uno de nosotros conozcamos nuestro mínimo y máximo de tensión, para adecuar así nuestros hábitos alimenticios sin subirnos al “tren” de los hipertensos si nosotros no lo somos. Es evidente que a pesar de todo no habrá que abusar del salero, pero tampoco incluirnos en una dieta que puede perjudicarnos tanto como a nuestros familiares ayudarles.