
La dieta de la mayor铆a de las personas contiene demasiada sal. Se estima que el consumo medio de este condimento es de casi 10 gramos por persona al d铆a, el doble del valor recomendado por la Organizaci贸n Mundial de la Salud, establecido en 5 gramos. Estos datos son especialmente preocupantes, ya que son fruto de los malos h谩bitos alimentarios que se convierten en una evidencia de aumento de peso. Los alimentos que m谩s sal aportan son embutidos, panes, l谩cteos y platos preparados.
El 80% de la poblaci贸n consume m谩s sal de la recomendada.
El sodio es un importante factor de riesgo de hipertensi贸n arterial, que aumenta la posibilidad de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular. La reducci贸n de la ingesta de sal a la mitad podr铆a evitar miles de muertes anualmente por isquemia cerebral e infartos.
La m谩s recomendada es la dieta DASH, ideal para reducir la hipertensi贸n, permite reducir la presi贸n arterial al controlar la grasa saturada, el colesterol y los az煤cares simples, sin necesidad de eliminar por completo la sal de la dieta, aunque s铆 es imprescindible reducir considerablemente su consumo.
Es cierto que la sal juega un papel relevante en el sabor de los alimentos. Pero una reducci贸n gradual, permite una mayor adaptaci贸n del gusto de los consumidores sin que apenas se haya percibido el cambio. Ya son muchos los consumidores que exigen productos con menos sal, menos az煤car y menos grasa, prefieren que tengan buen sabor.
La mala suerte es que casi todos los alimentos contienen sal, aparte de por el sabor salado, por el importante papel que juega en su textura y en su conservaci贸n. Hacer una dieta sin sal es recomendable para personas obesas o con problemas con una tensi贸n elevada. Reducir su ingesta mejora la calidad de vida.































