Cómo tratar los quistes
En general, los quistes no son perjudiciales y pueden desaparecer por sí solos. Se trata de pequeñas protuberancias que contienen líquido o material semi-sólidos y que están rodeados por una membrana. Suelen formarse a partir de una infección, cuerpos extraños o de las glándulas de aceite obstruidas.

Los quistes pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes en la piel, ovarios, mamas y riñones. Lo bueno es que la mayoría de ellos no son cancerosos. Además, como te acabamos de comentar, muchos de ellos, como los quistes en la muñeca o en el ovario, desaparecen por sí solos. Sin embargo, otros crecen lentamente y puede ser necesario drenarlos si causan síntomas o se inflaman. A continuación te explicamos cómo tratar cada tipo de quiste.

Cómo tratar los quistes

Cuándo hay que operar un quiste ovárico
Como ya te hemos comentado en alguna que otra ocasión, los quistes ováricos son formaciones benignas que se pueden formar como una variación patológica de un proceso normal, como en la ovulación de la mujer. Los quistes pueden ser de diferentes tamaños (desde formaciones milimétricas hasta los ocho centímetros), aunque lo normal es que midan unos dos centímetros.

Generalmente, estos quistes no producen síntomas y suelen ser diagnosticados de forma casual en una revisión ginecológica. Sin embargo, pueden presentarse como una masa pélvica o como alteraciones en la regla; como una rotura de la pared del quiste; o como una hemorragia intraabdominal, manifestándose como con dolor abdominal y malestar generalizado. La mayoría de los quistes desaparecen en las siguientes semanas de manera esporádica, aunque en algunas situaciones es necesario operar. ¿Quieres saber cuándo?

Cuándo hay que operar un quiste ovárico

Cómo detectar un quiste en el pecho
Aunque en un primer momento la palabra quiste puede generarte miedo, lo cierto es que los quistes en los senos son muy frecuentes y la mayoría son benignos. Se trata de pequeños bultos llenos de líquido que se forman cuando se bloquean las glándulas mamarias. Algunos son muy pequeños y prácticamente no pueden verse ni sentirse, pero en general se descubren cuando detectas una bolita que puede ser suave o firme dentro del seno o cuando directamente sobresalen.

Los quistes suelen aumentar de tamaño y pueden doler un poco unos días antes de la menstruación, aunque cuando se termina el periodo vuelven a su tamaño y ya no están tan sensibles. También debes estar tranquila si notas que tienes muchos quistes al mismo tiempo. En este último caso se trata de senos fibroquísticos, algo que también suele ser bastante frecuente en las mujeres.

Cómo detectar un quiste en el pecho

Tratamiento para quistes ováricos
La presencia de quistes ováricos es muy común en las mujeres en edad de procrear. Afortunadamente, la mayoría son inofensivos y desaparecen solos, aunque en algunos casos pueden causar problemas y es necesario tratarlos.

Los quistes ováricos más comunes son los funcionales, que se forman a causa de la ovulación. Por lo general, no producen síntomas o estos son muy leves y desaparecen en unas seis u ocho semanas. También existen los quistes dermoides, que tampoco suelen producir síntomas; los cistoadenomas, que a pesar de ser benignos pueden crecer mucho y producir dolor, y los endometriomas, que pueden causar dolor, sangrado irregular y problemas para quedar embarazada.

Tratamiento para quistes ováricos

Tratamiento para quistes en los senos
Ya hemos hablado acerca de los quistes en los pechos, también conocidos como quistes mamarios y hoy hablaremos de su tratamiento. Como hemos comentado anteriormente, los quistes en los senos es una afección bastante normal entre las mujeres sexualmente activas y se producen por cambios físicos y hormonales. Si te aparece un bultito en uno de tus pechos, no te alarmes, pero es importante que lo controles por si crece.

Para el tratamiento, a pesar de que los quistes no son cancerígenos, lo ideal es que sean drenados y extirpados. Eso lo deberá decidir tu médico o ginecólogo. Si el quiste es lo suficientemente grande y se puede palpar, el médico lo vaciará con una aguja hipodérmica. Este tratamiento puede resultar algo incomodo, pero no duele en absoluto y apenas tardará un par de minutos en desaparecer por completo el quiste. Luego de este drenaje, los quistes se encogen hasta desaparecer y ahí termina el problema.

En caso de que los quistes vuelvan a aparecer, no hay que asustarse, ya que el tratamiento se realiza nuevamente y listo. Para prevenir la formación de quistes, los especialistas recomiendan llevar una dieta sana y equilibrada, poca sal en las comidas, no tomar alimentos muy grasos, reducir el consumo de alcohol y cafeína.

¿Qué son los quistes en los pechos?
Las mujeres suelen ir al menos una vez al año al ginecólogo para controlar especialmente sus pechos, seguro que habrás escuchado alguna vez la palabra “quistes”, pero para aquellas mujeres que no saben exactamente lo que son, a continuación te aclaramos esto para que no te asustes.

Los quistes pueden ser blandos o duros. Normalmente los que son duros sobresalen y se siente como si fuese una ampolla grande. Mientras que si se encuentran por debajo de la superficie del seno podemos notar como si tengamos un bulto duro. Estos quistes tienden a crecer y duelen mucho durante el síndrome premenstrual. Por suerte, se ha demostrado que los quistes en los senos pocas veces son malignos, pero deben ser controlados porque podrían ocasionarse por un bloqueo de las glándulas del seno.

¿Qué son los quistes en los pechos?

Quistes en el ovario
La mayoría de las mujeres, a lo largo de su vida desarrollan algún quiste en el ovario. Estos quistes son bolsas llenas de líquido que se desarrollan en la superficie o en el interior de un ovario. La mayoría de estos quistes son benignos, de pequeño tamaño y no presentan mayor complicación, e incluso pueden desaparecer por si mismos después de la regla. Sin embargo, en otras ocasiones estos quistes son malignos, por lo que siempre es necesario realizar un diagnóstico diferencial.

Los quistes ováricos pueden ser de dos tipos :
- Funcionales: Se denominan así porque no son causados por ninguna enfermedad, sino que derivan de un funcionamiento anómalo del ovario durante la ovulación.

Quistes en el ovario

Quiste pilonidal (sacro)
El famoso quiste pilonidal o sacro es un defecto de llenado de líquido en la base de la columna o área del coxis entre las nalgas. Cuando el quiste pilonidal se infecta forma un absceso, eventualmente drenando pus. Suelen ser inofensivos hasta que se infectan, momento en el cual forman un absceso que provoca dolor, secreción, incluso mareos, malestar y dolor de cabeza. Este problema suele aparecer en hombres jóvenes de raza blanca con abundante cabello en la región.

La causa más frecuente suele ser una simple infección de un folículo piloso que penetra la piel de forma no natural. También la acumulación de grasa en la zona o un exceso de sudoración ayudan a la infección del quiste. Históricamente se conocía como la enfermedad de los conductores de Jeeps, debido a que muchos de los hospitalizados eran militares que sufrían continuos botes y un aumento de la presión que se irradiaba al coxis.

El tratamiento suele incluir terapia con antibióticos, compresas calientes y aplicación de cremas depilatorias. En los casos más graves, los quistes pueden precisar incisión y drenaje o escisión quirúrgica. La enfermedad tiene un 40% de probabilidades de recurrencia, se puede convertir en crónica incluso después de la cirugía.

Para reducir las probabilidades de contraer un absceso pilonidal, siga los siguientes pasos:

- Mantenga el área limpia y seca.
- Evite sentarse por tiempo prolongado sobre superficies duras.
- Aplicación de cremas depilatorias o depilación laser en el área.
- No realizar ejercicios o movimientos que puedan presionar la zona del coxis.