Tendinitis del pie
Al igual que ocurre en la mano, en el pie existen tendones que nos permiten mover los dedos y que intervienen en la movilidad del tobillo. Cuando nos lesionamos alguno de estos tendones, se produce la tendinitis en el pie, una lesión cuyos síntomas principales son la inflamación y el dolor.

Las causas de estas tendinitis pueden ser variadas, pero habitualmente se deben a una sobrecarga en los mismos, como cuando entrenamos en excesos, zapatos que no nos calzan bien, lesiones al pisar sobre terreno poco uniforme, caídas con distensión de los tensores y ligamentos, etc. También la obesidad y algunas enfermedades metabólicas pueden dar lugar a estas lesiones.

Los síntomas principales son, como hemos dicho, al inflamación y el dolor en el empeine del pie, donde se encuentran los tendones afectados, dolor que aumenta cuando se apoya o se mueve la parte afectada. La lesión más habitual se da en los tendones extensores y flexores de los dedos, aunque también es habitual la tendinitis del tibial anterior.

Para el tratamiento de la tendinitis debemos aplicar hielo durante unos minutos para reducir la inflamación y el médico nos puede recetar antinflamatorios, bien tópicos u orales para tratar la inflamación y el dolor.

También es aconsejable mantener reposo hasta que desaparezca el dolor, evitar cualquier presión en el empeine y seguir una tabla de ejercicios que fortalezca tanto los tendones de los dedos como los gemelos. Si la tendinitis es grave, puede ser necesario inmovilizar la pierna con una férula, aunque habitualmente basta una venda de sujeción.

Si el dolor no desaparece, pueden ser necesarias las infiltraciones con corticoides, y si aun así no remite, puede ser necesario recurrir a la cirugía, aunque esta se lleva a cabo en pocas ocasiones.