Terapia con animales
No se trata ni de una fantasía ni de una utopía. Los animales, además de ser compañeros en multitud de circunstancias, pueden ayudar a hacer nuestra vida más placentera y, a veces, hasta pueden salvarnos. Se tratada de los mejores aliados para luchar contra la depresión y al ansiedad.

Son varios los centros y los profesionales que están poniendo en marcha programas de animales como terapia. Uno de los animales especialmente terapéuticos son los delfines. Sus sonidos influyen directamente en nuestro sistema nervioso y, en ocasiones, consiguen hacernos sentir bien y muy a gusto. Se trata de seres simpáticos, alegres e inteligentes que, sobre todo, son usados en terapias con niños autistas.

Terapia con animales
También los caballos, animales muy nobles y de gran dignidad, son utilizados como terapia, sobre todo en casos de sociopatías o rehabilitación motora del organismo, gracias a su enorme tamaño y poder, así como a las características de su personalidad o su idiosincrasia.

Terapia con animales
Como no, los perros no podían faltar en este artículo. Estos animales adoptan una actitud afectiva y de gran apego hacia el ser humano sin hacer juicios de valor, además se ser excelentes guías. Incluso, acariciar a un perro o a un gato baja las constantes de tensión arterial, frecuencia de respiración y latidos cardiacos, además de fomentar la amistad entre los dueños y la responsabilidad de su cuidado en los niños. Por su parte, los gatos nos ayudan a estar relajados con consciencia. Además, su ronroneo fomenta las emociones positivas, y sus pequeñas señales de afecto son muy bien recibidas por sus dueños.

Por último vamos a hablarte de los animales de granja. Acariciar un conejo, una gallina o un cerdo puede resultar catártico, ya que no se suelen dejar acariciar más que si tienen confianza en uno, algo muy bueno para personas tímidas, retraídas, con temores, introvertidas y que buscan expansión.