Tipos de piojos
Los piojos son casi invisibles. Son unos insectos sin alas que miden entre 1 y 3 mm de tamaño y “habitan” en los seres humanos alimentándose de su sangre. Estos parásitos, raramente causan problemas médicos serios, pero son muy molestos y muy contagiosos. Se propagan fácilmente de persona a persona por contacto físico y por compartir ropa u otros artículos personales.

Cada cuatro horas más o menos, estos pequeños pican los vasos sanguíneos de la zona en la que se encuentren para comer. Debido a que son capaces de inyectar un anestésico, la mordedura inicial apenas se siente. Sin embargo, como su saliva se queda en la piel, las pequeñas picaduras, poco a poco empiezan a escocer y a picar. El intenso rascado de la persona, muchas veces rompe la piel, y puede llegar a producir infecciones bacterianas.

Hay tres tipos de piojos: los de la cabeza, los del cuerpo y los del pubis. Los de cabeza, tiene un tamaño como el de una semilla de sésamo, y pueden ser fácilmente vistos aunque se esconden rápidamente si son expuestos a la luz. Sus huevos, llamados liendres, son como óvalos blanquecinos que se pegan al “tallo” del pelo. La infección se puede llegar a extender hasta las cejas, las pestañas y la barba.

Los piojos de cuerpo se parecen mucho a los anteriores pero, en realidad son una especie diferente. No se transmiten tan fácilmente y son más difíciles de detectar. Suelen “vivir” con persona cuya higiene es malísima. Pueden transmitir enfermedades como el tifus. Los piojos del pubis son insectos de color amarillo-grisáceo, que viven en la región del pubis, y normalmente se transmiten durante el contacto sexual. Su tamaño es como el de una cabeza de alfiler y son ligeramente translúcidos. Tienen forma de cangrejo.