Tipos de psicoterapias
Generalmente, cuando se acude a un terapeuta es porque la persona busca ayuda ante una situación de indefensión emocional que la hace vulnerable. De ahí que sea de rigurosa importancia la elección del modelo de terapia y del profesional.
Cada tratamiento aplicado en psicoterapia es distinto aunque sea llevado por una misma persona, ya que el proceso de curación depende del propio paciente.

El comienzo de una terapia es el inicio de un camino doloroso, en el que se reviven recuerdos que se creían olvidados o aspectos de nuestra personalidad que nunca quisimos aceptar. Y es en este camino donde la figura del terapeuta se convierte en un compañero de viaje, que nos ayudará a asomarnos a nuestro abismo interior. La relación que mantendremos con nuestro terapeuta dependerá de la orientación de la terapia.

Para tratar las patologías nerviosas mayores, como psicosis o esquizofrenia, estas terapias se han convertido en una herramienta imprescindible para los psiquiatras. Igualmente, constituyen un instrumento de apoyo para los trastornos menores.

A continuación, relacionaremos una breve descripción de las terapias más utilizadas actualmente:

Bioenergética – Especialmente indicada para personas con dificultad para expresar lo que sienten o cuanto les sucede. Se suele impartir en sesiones de grupo o individuales y consiste en la realización de ejercicios corporales fuertes para desbloquear las tensiones psíquicas. La energía liberada se dirige a adquirir un nuevo aprendizaje.

Cognitiva – Dirigida a personas con miedos, depresiones o alguna patología causada por un comportamiento incorrecto. Trata de cambiar el comportamiento que conduce al trastorno de la personalidad, a partir de los sentimientos y pensamientos del paciente.

Psicoanálisis – Indicado para personas con buena capacidad de expresión y que deseen encontrarse a sí mismas. La facilidad del método es directamente proporcional a la inteligencia del sujeto. A través de este, el psicoanalista reconstruye la biografía del paciente e interpreta sus pensamientos y sueños para entender el origen del problema.

Sexual – Principalmente dirigido a personas con problemas de índole sexual: orgasmo, eyaculación precoz, frigidez… La terapia consiste en conversar con la pareja sobre el problema en cuestión y recomendar ejercicios para realizar en casa.

Hipnosis – Se suele utilizar en otras terapias si el paciente tiene dificultades para revivir ciertos aspectos de su pasado, o está muy nervioso. Mediante esta técnica el paciente consigue una relajación profunda, inducida por los ejercicios de sugestión del terapeuta.

De pareja – Para problemas de entendimiento en la relación de pareja. Es imprescindible que ambas partes quieran colaborar con el objetivo de subsanar la situación. Además, ambos participaran en estas sesiones en las que el terapeuta les orientará y proporcionará las claves de sus problemas.

De familia – Recomendada para familiares de personas esquizofrénicas o con patologías psiquiátricas graves. A través del diálogo con el conjunto de la familia y bajo la supervisión de varios terapeutas, se consiguen desvelar los factores clave de los trastornos.

Del comportamiento – Para personas con miedos, trastornos del sueño, estrés, timidez, etc. Mediante la combinación de diálogo y ejercicios, el paciente se enfrenta a las situaciones que le provocan el problema. También deberá realizar los ejercicios indicados por el terapeuta en casa.

Grito primal – Su resultado depende de la combinación con otras técnicas como bioenergética, psicodrama, etc. Consiste en hacer que el sujeto reviva situaciones de su vida que le hicieron daño, para liberarse de ellas gritando.

Psicoterapia breve – Está dirigida tanto a un individuo como a un grupo. Individualmente trata los síntomas de ansiedad, depresión, agotamiento nervioso o estrés, entre otros, y en grupo, los problemas de relación. Va enfocada directamente al problema y a través del monólogo del paciente, busca sus traumas, complejos y trastornos psicológicos.

Gestalt – Indicada para quien quiera trabajar con sus sentimientos, aunque no se recomienda si existe algún trastorno psíquico grave. También se puede aplicar en grupo o individualmente. A través de esta técnica se trata la forma en como se viven los sentimientos en el momento presente (no en el pasado o el futuro), y el paciente ha de enfrentarse a sus contradicciones.

Arte-terapia –Recomendado en pacientes que tienen dificultades para llegar a sus sentimientos. Especialmente indicado en combinación con otras terapias si existe un trastorno psíquico importante. Mediante la música, la danza o el arte, como formas de expresión, y la creatividad espontánea se intenta llegar al yo interior. Generalmente se realiza en grupo, donde el papel del terapeuta es especialmente activo.

Técnicas de relajación, meditación, antigimnasia – Se utiliza para tratar la migraña, trastornos del sueño, ansiedad, etc. Mediante ejercicios se trata de llegar a la armonía, liberando tensiones y reconstruyendo el lenguaje del cuerpo. Estos ejercicios se han de practicar diariamente.