Tomar leche de camello
Eminentes científicos e investigadores de diferentes países han demostrado que la leche de camello tiene numerosos beneficios para la salud. La domesticación de los camellos y la cría de camellos es muy normal en las regiones secas y áridas, como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Kenia, etc., en estos lugares, se encuentra la leche de camello y sus derivados con mucha facilidad en las tiendas.

Aunque todavía es un producto no muy popular en el mundo, por ejemplo en muchas partes de los EE.UU., se está empezando a impulsar la venta de leche de camella. Su composición es casi similar a la leche materna humana. Al estar enriquecida con proteínas y vitaminas, es un suplemento dietético ideal para los niños y adultos. Las vitaminas esenciales son la vitamina A, B y B2.

Contiene minerales esenciales como potasio, zinc, manganeso, cobre, magnesio, sodio y hierro. La presencia de sodio la hace un poco salada. En comparación con la leche de vaca, el contenido de lactosa y grasa de la leche de camello es mucho menor, mientras que la vitamina C y el contenido de hierro es de 3 veces y 10 veces más que la leche de vaca, respectivamente. Su valor nutricional se mejora con la presencia de ácidos grasos poliinsaturados, ácido linoleico y ácidos volátiles.

La amplia gama de elementos nutritivos presentes en la leche de camello mejoran la salud general y la resistencia del cuerpo. Fortalece los huesos y por lo tanto, es perfecta para las personas que sufren deficiencia de calcio. Este tipo de leche contiene anticuerpos e inmunoglobulinas, por lo tanto, hace que la resistencia del cuerpo frente a una amplia gama de enfermedades y la invasión de partículas extrañas sea mucho mayor.