Trastorno del ritmo circadiano
Nuestro cuerpo está regulado de forma que, cuando cae la noche nos entra el sueño y dormimos y nos despertamos por la mañana, cuando sale el sol. Este ritmo se consigue gracias a una hormona denominada melatonina, que es producida por la glándula pineal y que se secreta al caer la noche. Alcanza su máximo nivel a media noche y disminuye por la mañana, a causa de lo cual, nos despertamos.

Este ciclo que nos permite dormir y despertarnos se denomina ritmo circadiano, el cual abarca 24 horas de las cuales en teoría ocho son para el sueño y el resto para estar despiertos.

Normalmente este ciclo es regular, pero existen ocasiones en las que se altera y podemos pasarnos noches en vela sin tener apenas sueño para comenzar a sentirlo a primeras horas de la mañana.

Este trastorno puede tener diferentes causas:

Jet-lag: Es causada por el cambio horario cuando viajamos a otros países con un huso horario bastante diferente del nuestro. Para superarlo, lo mejor es adaptarse lo más rápidamente posible al horario del país en el que estamos, aunque el cuerpo nos esté pidiendo dormir según su horario anterior.

– Sueño atrasado: Estas personas duermen también ocho horas, pero el sueño les llega muy tarde. En este caso el trastorno suele remitir por sí mismo, sobre todo si tenemos en cuenta que, con la edad, el ritmo circadiano se adelanta.

– Trabajo o actividades nocturnas: Las personas que trabajan de noche suelen presentar un trastorno del ritmo circadiano que suele remitir por sí mismo cuando se vuelve al horario normal.

– Trastorno no especificado: En este caso lo que ocurre es que el patrón de sueño vigilia no se realiza cada 24 horas o existe un patrón sueño-vigilia irregular.