Trastorno por déficit de atención e hiperactividad en el niño
Se trata de un síndrome conductual del cual se desconoce la causa, aunque los expertos creen que intervienen tanto factores genéticos como medioambientales. En él se da una alteración del sistema nervioso central que conlleva un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención.

El Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) suele aparecer en la infancia y es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil hasta que el niño es diagnosticado y recibe el tratamiento adecuado,

El niño con TDAH es un niño inquieto, que no presta atención, actúa impulsivamente y no para nunca de moverse. Tampoco es capaz de seguir instrucciones o de trabajar en equipo, porque no puede concentrarse para seguir las instrucciones.

Otros síntomas del TDAH son correr y saltar en situaciones inapropiadas, dificultad para jugar tranquilo o estar tranquilo varios minutos, hablar incansablemente, dificultad para guardar el turno, no atender a detalles, no poder o saber organizarse y no poder realizar tareas que requieren un esfuerzo continuado en el tiempo por la dificultad de mantener la atención.

Según los especialistas, para que un niño pueda ser diagnosticado de este síndrome es necesario que los síntomas perduren más de seis meses, y que se den en más de un ámbito, es decir, no sólo en casa o en el colegio, sino más bien en todos los ambientes en los que se desenvuelve el niño.

Normalmente este trastorno se diagnostica en los primeros años escolares del niño, y lo debe hacer el especialista basándose tanto en la evaluación clínica, como en la conductual, así como en los informes que le sean facilitados por los adultos del entorno del niño, como padres, otros familiares y profesores.

El tratamiento suele ser tanto farmacológico y psicopedagógico.