relaxacio Tratar el estrés
Además de afectar nuestra salud como explicamos en nuestro artículo anterior, el estrés también puede incidir en nuestro aspecto físico. Veamos algunos de los problemas más comunes:

- Aparición de manchas o arrugas en la piel ya que se hace más vulnerable al medio ambiente y con el tiempo pierde colágeno.
- La falta de sueño provoca la aparición de ojeras.
- La ansiedad derivada del estrés hace que algunas personas se muerdan las uñas.
- Aparición de barros o espinillas en aquellas personas que son propensas.
- Debilidad capilar y posible caída.
- Aparición de eccemas y , en algunos casos, psoriasis y dermatitis seborréica.

Cuando detectemos alguno de los síntomas relacionados con el estrés, es recomendable siempre acudir a nuestro médico. Por otro lado, hay una serie de pautas que podemos utilizar mientras tanto, para mejorar y/o paliar los síntomas:

Dormir. El sueño es fundamental para reparar el estado general del organismo. Procurar un mínimo de 8 horas y concederle prioridad sobre otras cosas.
Delegar. Evitar la sobrecarga de obligaciones y deberes. No se puede llegar a todo y por tanto hay que saber decir que no.
Buscar el momento. Elegir un momento al día, única y exclusivamente, para nosotros con la única finalidad de relajarnos o no pensar.
Respirar. Ser consciente de la respiración ,notando como entra el aire profundamente y sale despacio por la boca.
Ejercicio. Si no podemos encontrar el momento para practicarlo, deberíamos intentar caminar o subir y bajar escaleras. Según sea nuestro estado físico, la práctica de determinados deportes nos aportará numerosos beneficios, tanto físicos como psíquicos. Disciplinas como el yoga o el tai-chi, nos ayudaran extraordinariamente a conseguir el equilibrio y autocontrol necesarios para salir reforzados de este tipo de crisis.

“No podemos parar el viento pero podemos construir molinos”