Tratar la tendinitis en el tendón de Aquiles
La tendinitis del tendón de Aquiles se presenta cuando esta parte del cuerpo se hincha e irrita. Un tendón es un tejido muy fuerte que conecta los músculos con los huesos y el de Aquiles hace lo propio con el tobillo y el talón. Si no se trata esta patología, el dolor puede convertirse en crónico siempre que se realice ejercicio. Este tratamiento puede llevar semanas hasta conseguir su total recuperación. No es que sea un problema extremadamente grave, pero sí muy molesto.

Puede haber muchas causas para contraer una tendinitis y la más común es el exceso de ejercicio o la intensidad del mismo. También se puede desarrollar esta dolencia por llevar zapatos con ajuste deficiente o un calzado muy rígido. Además, hay personas más propensas a castigar este tendón, como las que tienen las piernas arqueadas o el puente de los pies muy pronunciados. Finalmente, no se puede obviar que el envejecimiento es una causa muy importante de esta lesión, ya que los tendones se vuelven muy rígidos.

Los síntomas del problema son hinchazón, sensibilidad y dolor en el tendón de Aquiles, que se agudizan al levantarse tras haber permanecido sentado o acostado durante un rato y disminuye a medida que el afectado camina. Si se opta por ignorar el dolor y hacer vida normal se incurre en un grave error ya que, con el tiempo, se puede provocar la ruptura del tendón. De este modo, la fórmula para curar esta lesión es el masaje con hielo, analgésicos anti-inflamatorios no esteroideos y dejar el entrenamiento de 3 a 6 semanas. También hay que usar el calzado acolchado y una talonera de 1 o 1,5 centímetros, además de plantillas. Finalmente, es importante acudir al fisioterapeuta y realizar estiramentos, ultrasonido y ejercicios recomendados por su especialista.