Un japonés recibe el Premio BBVA Fronteras del Conocimiento
La fundación BBVA quiere premiar distintas áreas de conocimiento y cada año reparte galardones a diversos científicos por su labor de investigación. Este año el premio en la categoría de Biomedicina ha recaído en el japonés Shinya Yamanaka por sus años de estudio en la medicina regenerativa. Tal y como señala el acta del galardón, Yamanaka y su equipo han podido “demostrar que es posible reprogramar células ya diferenciadas y devolverlas así a un estado propio de las células pluripotentes”. Seguramente, esto de las células pluripotentes (IPS), como a mí, te suene a chino ( o a japonés según este caso), pero se trata de unas células que pueden revolucionar el mundo de la medicina y en palabras del propio Yamanaka convertirse en una “realidad terapéutica”.

Esto quiere decir que todos los estudios realizados en células pueden ser adaptados a los humanos y suponer grandes avances en torno a la salud. Sin embargo, aunque en cinco años la medicina regenerativa ha evolucionado muchísimo, todavía hay que ser cautos. Como asegura Yamanata, “tenemos que asegurarnos de que son seguras, y no producen cáncer ni otros tumores”. El reto de “hallar la mejor manera de generar células iPS sanas y seguras”, es ahora su principal objetivo.

Efectivamente, el principal logro de Shinya Yamanata, cuyo nombre sonó para el premio Nobel, ha sido devolver a unas células adultas de ratón a un estado similar al embrionario, lo que se traduce en que poseían la capacidad de transformarse en cualquier tejido. Esta técnica original funcionó posteriormente con células humanas y al margen del uso ético de las células, ha supuesto todo un logro que puede significar que la medicina regenerativa pase del laboratorio a los hospitales. Estos datos que parecen de ciencia ficción, asustan un poco, pero es alentador saber que decenas de investigadores de todo el mundo han aportado sus propias células para la investigación. Eso es porque creen en ella.