Urticaria, el picor constante
Seguramente la mayoría de nosotros hemos sufrido o sufriremos urticaria en algún momento de nuestra vida. Aunque la mayoría de las veces aparece sin motivo aparente, normalmente se debe a una reacción alérgica, que provoca la aparición de manchas rojas o blancas, con volumen sobre la piel que pican mucho. Afortunadamente es una erupción que suele desaparecer a las 24 horas, pero hay veces que su duración es más larga, haciendo difícil soportar el picor.

Entre los factores que suelen provocar la urticaria están los siguientes:

– Sustancia como perfumes, látex o colorantes.
– Alimentos, sobre todo los huevos, las nueces, las fresas y el marisco en general.
– Picadura de insectos.
– Contacto con plantas urticantes, como la ortiga.
– Contacto con animales urticantes, como las medusas
– Reacciones al frío, al calor, la luz del sol, el sudor o la presión.

La urticaria suele comenzar con la aparición de una mancha sobre la piel que pica, para después convertirse en abones. Unos minutos después, estos abones se han convertido en manchas con ampollas de color rojizo que suelen tener distintos tamaños. La erupción dura dos o tres horas, y puede desaparecer del lugar en el que aparición en su origen para reaparecer en otro lugar del cuerpo.

Una vez que el cuerpo entra en contacto con la sustancia irritante, se libera histamina, que es la causante de la aparición de las reacciones alérgicas. Es por ello que el tratamiento principal de la urticaria se realiza con antihistamínicos, que alivian el picor y hacen que desaparezca el brote de urticaria. Como uno de los efectos secundarios de estos medicamentos es la somnolencia, nos pueden ayudar a conciliar el sueño, algo difícil de logar cuando el prurito es intenso.