Viagra y enfermedades de transmisión sexual
Si toma Viagra puede tener más riesgo de sufrir enfermedades de transmisión sexual. A esta conclusión han llegado un grupo de investigadores del Hospital General de Massachusetts en Estados Unidos (MGH). Hasta ahora sólo se habían realizado investigaciones pequeñas sobre este asunto, pero esta última investigación del MGH se ha tomado con un número muy alto de pacientes y las conclusiones son reveladoras. El grupo de estudio final incluyó a cerca de 40.000 hombres que tomaron fármacos contra la disfunción y a cerca de 1,37 millones que no los consumían. Demostraron que, tanto el año antes como el año después de la primera prescripción de este fármaco, sus usuarios  presentaban tasas de ETS significativamente más altas que las de los no usuarios en los mismos periodos.

Aunque las enfermedades de transmisión sexual son infrecuentes en hombres mayores (1 de cada 1000 individuos) gracias a este estudio se ha descubierto que las tasas de ETS son dos o tres veces mayores en las personas que utilizan fármacos para la disyunción eréctil. Desde la aparición de la Viagra, estos medicamentos se han popularizado y más del 20 por ciento de los estadounidenses mayores de 40 años los han probado alguna vez.

Ante estos datos, los médicos recomiendan el uso del preservativo. La tónica general es que a partir de los 50 el uso del preservativo disminuye de manera notable al igual que hacerse análisis para detectar el virus del sida. Sin embargo, según Anupam B. Jena, líder de la investigación del MGH, “cualquiera que no practique sexo seguro, no importa la edad, puede contraer una enfermedad de transmisión sexual”. Por eso, lo mejor es la prevención.

Entre los usuarios investigados, tanto los que toman fármacos como la Viagra como los que no lo hacían, el VIH/sida fue la ETS más frecuente en ambos grupos seguido de la clamidia. Dado que los datos eran similares en ambos grupos los investigadores señalaron que la diferencia puede venir de las prácticas de alto riesgo que llevan a cabo los consumidores de los fármacos. Los autores del estudio están preparando un nuevo estudio para comprobar si el uso de los fármacos para la disfunción incrementa por sí mimo el riesgo de ETS.