Vitamina A para solucionar el acné
La vitamina A es una de las más importantes, ya que realiza específicas funciones en el organismo. Entre ellas, mantiene en buen estado las mucosas de la piel debido para un buen crecimiento, mantenimiento y diferenciación de las células epiteliales, así como también destaca por su actividad antiinflamatoria. Un aporte extra de esta vitamina y la aplicación tópica de derivados reducen la producción de sebo y mejoran diversos procesos dermatológicos como el acné, especialmente frecuente entre los adolescentes.

Este grupo de vitaminas los podemos encontrar en algunos alimentos de origen animal y en muchos vegetales, donde está en forma de provitamina (beta-caroteno), que el organismo transforma en vitamina A según requiera cada momento. Por su parte, los retinoides son sustancias químicas derivadas de la vitamina A o retinol, con una acción relacionada. Los avances farmacológicos han logrado generar compuestos con mayor efectividad para el tratamiento del acné, al proporcionar altas concentraciones terapéuticas sin efectos adversos como pueden ser la irritación, fototoxicidad, sequedad o descamación.

Los más recomendamos para el acné vulgar son la tretinoina, la isotretinoina, el retinaldehído o el adapaleno. Precisamente es este último el que se considera actualmente como la formulación tópica mejor tolerada, en parte por su acción antiinflamatoria, la isotretinoina aporta un gran efecto tras su ingesta vía oral en la reducción de la secreción de sebo (grasa), de hasta un 85% en la cuarta semana de tratamiento.

El aporte excesivo de vitamina A o sus derivados (retinoides) puede resultar tóxico al sobrepasar la capacidad del hígado para almacenar esta sustancia. Como consecuencia puede aparecer sequedad de ojos, labios y mucosas nasales, además de otros trastornos como alteraciones óseas, inflamaciones y hemorragias. Tampoco se recomienda tomar vitamina A extra durante el embarazo o meses previos a la gestación porque puede provocar malformaciones en el feto (problemas cardiacos, hidrocefalia o retraso mental).

La mejor forma de tomar vitamina A es comer alimentos de origen animal como el hígado, la yema de huevo y la grasa de la leche entera y sus derivados, como la mantequilla y la nata. También los vegetales de colores intensos, como las zanahorias, la calabaza, las naranjas y mandarinas, los melocotones, los albaricoques y los nísperos. Algunas verduras como las espinacas, las acelgas o el brócoli. Todo junto a una dieta baja en grasas, ayudará a solucionar los problemas de acné.