Cómo hacer abdominales en casa
Es muy probable que la mayoría de vosotros quiera tener unos abdominales marcados y fuertes como los que se pueden apreciar en la segunda imagen que sirve para ilustrar esta entrada. Eso es algo normal, a todos nos gusta lucir un cuerpo saludable, ya sea por nosotros mismos o para causar buena impresión a los demás.

Conseguir un cuerpo así no es para nada tarea fácil, aunque no es imposible. Hace falta mucha constancia, fuerza de voluntad y seguir una serie de pautas que son fundamentales. Además del ejercicio, no podemos olvidarnos de la dieta y de la ayuda que nos bridan los suplementos.

El ejercicio nos ayudará a tener unos abdominales definidos y tonificados. Deberemos trabajarlos de tres a cuatro veces por semana y los ejercicios deberán ser de alta intensidad teniendo en cuenta nuestras posibilidades. No sirve de nada hacer muchas repeticiones si no somos capaces de concentrar toda la energía en nuestro abdomen.

Es también muy importante combinar las rutinas con ejercicio aeróbico. Esto nos permitirá eliminar grasa con más facilidad, lo cual a su vez se traduce en un músculo de mayor calidad.

Cómo hacer abdominales en casa
Lo que recomendamos es empezar con los oblicuos, seguir con los inferiores y terminar por los superiores. Lo ideal es que el ejercicio tenga una duración aproximada de 15 minutos. Alargarlo más es contraproducente para el músculo. Además, cada mes hay que intentar cambiar la rutina para que el músculo crezca, pues muchas veces la sorpresa es la que hace que nuestro abdomen vaya ganando en definición.

La dieta es otro de los pilares clave. Hay que comer 5 veces al día y no hay que pasar hambre. Si se pasa hambre lo que sucede es totalmente lo contrario a lo que deseamos. El cuerpo acumula grasa para alimentarse en periodos de hambre. Esa grasa se puede acumular perfectamente en la zona del abdomen.

Las proteínas deben ser prioritarias en nuestra dieta, seguidas por los hidratos de carbono. Por último encontramos las grasas, que deben consumirse muy de tanto en cuanto, de forma esporádica. Carnes blancas como el bacalao, el pollo, el atún o el pavo pueden convertirse en grandes aliados. Los hidratos de carbono, por su parte, los podemos encontrar en cereales integrales.

Por último, y como algo más opcional, están los sumplementos. Estos nos ayudarán a tener unos abdominales más definidos. Eso sí, no son milagrosos, simplemente son una ayuda al ejercicio y la dieta. La L-carnitina es uno de los más conocidos, sirve para quemar grasas y combinada con ejercicios aeróbicos puede ser muy útil.