Conocer la hernia inguinal

La hernia inguinal se produce cuando hay una salida al exterior del contenido abdominal debido a un defecto de la pared muscular de la región abdominal, bien porque existe un agujero o porque la pared es muy débil. Debido a esto puede ocurrir que parte del intestino o la vejiga urinaria aparezcan debajo de la piel.

Existen tres tipos de hernias inguinales:
– Indirecta: Se suele dar en hombres jóvenes y en niños, y normalmente está presente desde el nacimiento.

– Directa: Se da sobre todo en hombres de mediana y tercera edad, y puede aparecer en las dos ingles.

– Crural: Aparece en las mujeres de la tercera edad.

La sintomatología es variada, aunque lo normal es que el paciente note que tiene un bulto en la región inguinal.

A veces puede sentir un dolor leve que aumenta cuando realiza algún esfuerzo, al tiempo que aumenta también el tamaño del bulto, y disminuye cuando el paciente se tumba o permanece en reposo.
Si el dolor aumenta hasta alcanzar gran intensidad, suele ser porque la hernia se ha estrangulado. Cuando esto sucede, el bulto de la hernia está duro al tacto y no se puede reintroducir en el abdomen. Suelen aparecer vómitos y náuseas, y cuando aparece esta sintomatología es necesario acudir al médico urgentemente, ya que si no es así el intestino se puede perforar por falta de riesgo sanguíneo y producirse una peritonitis.

Los factores que aumentan el riesgo de padecer una hernia inguinal son:

– Debilidad de los tejidos debido a la edad

– Embarazo

– Obesidad

– Esfuerzo de músculos abdominales (levantar algo muy pesado, etc.)

El único tratamiento que existe para la hernia es la cirugía, que actualmente se realiza por vía laparoscópica, sobre todo en aquellas que han vuelto a reaparecer.