Dietas peligrosas
Con la llegada del buen tiempo muchas personas deciden perder esos kilos que han ganado durante el invierno. Algunas lo hacen de forma racional, limitando el consumo de algunos alimentos muy calóricos y aumentando el ejercicio que hacen a la semana, pero otras deciden perder esos kilos rápidamente, sometiéndose a dietas que, estando más o menos de moda, prometen perder una gran cantidad de kilos en poco tiempo.

Sin embargo, la mayoría de esas dietas no tienen ningún control médico, por lo cual, en el caso de que perdamos algún kilo, puede ser causándonos, a corto o a largo plazo, un gran perjuicio a nuestra salud.

Estas son algunas de las consideradas más peligrosas:

– Dietas muy hipocalóricas: Se realizan sustituyendo alguna o todas las comidas por barras o por batidos.

Estas dietas suelen presentar un gran déficit de carbohidratos y de proteínas, , lo que supone un aumento del nivel de ácido úrico en el organismo que, a la larga, puede causarnos problemas hepáticos o renales, más aún si quien realiza la dieta tiene ya algún problema de salud de este tipo.

– Dietas proteinadas: Tienen los mismos riesgos que las anteriores, unidos a los cardiovasculares, ya que estas dietas suelen permitir un alto consumo de grasa y de proteínas.

– Dieta hídrica: Es seguramente una de las más peligrosas, ya que sólo se consume agua y complejos vitamínicos y minerales, con lo cual no aporta glucosa ni proteínas o carbohidratos. A la larga, puede dañar el cerebro, el hígado, los músculos o el corazón.

Todas estas dietas suelen conllevar además un gran efecto yo-yo, con lo cual, quien las sigue, suele recuperar más kilos de los que ha logrado perder con la dieta. Al mismo tiempo, no nos ayudan a modificar los hábitos alimenticios, lo cual también lleva a recuperar el peso perdido tras abandonar la dieta.