El peligro de abusar de los diuréticos
Con la proximidad del verano son muchas las mujeres que quieren perder peso a cualquier precio para lucir una imagen perfecta con el bañador y la ropa de verano o para no acomplejarse cuando caminen por la playa. Por ello, siguen cualquier método que prometa una rápida pérdida de peso, independientemente de las consecuencias que ello tenga para su salud.

Debido a esto, una de las técnicas más habituales para lograr esa ansiada pérdida de peso es el consumo de diuréticos, ya que al eliminar líquidos del organismo con más rapidez de la habitual, esta pérdida de líquido se ve reflejada en la báscula, pero es tan sólo pérdida de líquidos, ya que los diuréticos no ayudan a eliminar la grasa que sobra en el caso de sobrepeso, con lo cual, a la larga, la pérdida de peso es ficticia, ya que en el momento que repongamos los líquidos perdidos o dejemos de tomar los diuréticos volveremos a nuestro peso original, pero quizá con nuestra salud más dañada.

Esto se debe a que tomar diuréticos sin control médico pueden causar deshidratación o deficiencias de potasio en el organismo. La deshidratación puede suponer perjuicios para órganos como el cerebro o los pulmones, ya que en su mayor parte están constituidos de agua y también se pueden experimentar otros problemas como fatiga, náuseas e irregularidad en los latidos del corazón. Por otra parte, la disminución del nivel de potasio y otros electrolitos debido a un exceso de eliminación de líquidos puede suponernos problemas en el funcionamiento de los músculos, con calambres y dolores.

Los diuréticos deben ser siempre tomados bajo control médicos. Si queremos, podemos tomar productos diuréticos naturales, como el té verde, frutas y verduras que tienen propiedades diuréticas y que nos van a ayudar a mantener el organismo libre de toxinas sin problemas de salud.