¿Qué es la podología deportiva?
No es una especialidad médica muy conocida pero, bien pensado, la podología aplicada al deporte es una disciplina que puede llegar a ser muy necesaria para quienes lo practican. Una auténtica tabla de salvación, en muchos casos, tanto a nivel preventivo como terapéutico.

No en vano, en la mayoría de los deportes el contacto entre el pie y el suelo u otra superficie es fuente constante de problemas si no se llevan a cabo buenas prácticas. O cuando se utiliza un calzado de diseño inadecuado o de baja calidad, así como cuando no se cuenta con el apoyo de plantillas ortopédicas en caso de necesitarse, pongamos por caso.

Ya se trate de enfermedades o anomalías en el pie o en otra parte de la anatomía, repercutiendo en el mismo, previas o posteriores a su práctica, el podólogo deportivo es el profesional que puede ayudar a mantener o mejorar las condiciones biomecánicas del deportista.

Siempre teniendo en cuenta, por otra parte, que el problema de salud puede requerir de un tratamiento multidisciplinar. En los equipos técnicos de muchas disciplinas deportivas, el personal se compone de médicos, preparadores físicos, entrenadores, dietistas y, entre otros, podólogos deportivos.

Si se practica el deporte a nivel amateur, igualmente puede ser importante consultar a estos últimos con fines curativos y preventivos para cuidar la salud y mejorar los resultados deportivos. No solo podrá realizar tratamientos podológicos relativos a plantillas, vendajes o estudios biomecánicos de la pisada, aspectos más conocidos, sino que además podrá remitirnos a otros especialistas en caso de ser aconsejable, con el fin de encontrar causas subyacentes.

Siempre lo hará, por otra parte, atendiendo a las necesidades concretas de cada paciente, además de ser de utilidad a la hora de orientarnos en la elección del calzado más adecuado para practicar uno u otro deporte en función de nuestras características.

Estudio biomecánico de la pisada

El campo en el que trabaja el podólogo deportivo es amplio, si bien la realización de un estudio biomecánico de la pisada es una práctica muy general para sacar conclusiones puede evitar la aparición de la lesión, por lo que este examen previo actúa de forma preventiva. Además de someterse a él en caso de ser deportistas profesionales, también está indicado en quienes practican una actividad deportiva de forma habitual.

Sus exámenes (análisis del movimiento y otros exámenes) no solo son iniciales, sino periódicos, con el fin de realizar un seguimiento del paciente, sobre todo cuando se ha observado un riesgo de sufrir lesiones o patologías, así como para el seguimiento del tratamiento aplicado a pacientes con patologías podológicas.

Practicar la actividad física en las mejores condiciones no siempre depende solo del pie. El hecho de tratar los trastornos mecánicos encontrados y de buscar ayuda en el uso de plantillas en ocasiones ayuda a prevenir enfermedades crónicas, y tanto el tratamiento como la prevención pueden requerir de la colaboración de otros profesionales.

Más allá del pie: enfoque multidisciplinar

Como hemos apuntado, el enfoque multidisciplinar resulta clave en muchos casos para contar con información más completa de un examen clínico y, por otra parte, del análisis de los movimientos deportivos específicos que lleve a cabo cada paciente.

¿Qué es la podología deportiva?
Si el finalizar el análisis se observan problemas que exceden el ámbito estrictamente podológico, como la necesidad de correcciones posturales que unas plantillas o un calzado deportivo determinado pueden solucionar, se deberá contar con un tratamiento coordinado entre distintos profesionales.

Por lo tanto, la podología deportiva puede estar implicada en tratamientos que no son propiamente del pie como los esguinces o las tendinitis o, al menos, no de forma específica. Si el pie es un órgano complejo, formado por 26 huesos y numerosas articulaciones, no puede obviarse que además es una parte clave de nuestra anatomía, puesto que actúa de enlace entre el suelo y el resto del cuerpo.

Por lo tanto, al mismo tiempo que las patologías del pie pueden variar en función del tipo de deporte que se practique, el resto del cuerpo debe funcionar de manera coordinada, con lo que acaba estando implicada nuestra anatomía en su conjunto.

De igual manera, existen casos en los que el tratamiento puede exigir la realización de determinados tratamientos, como plantillas, a diario, lo cual puede exigir un segundo par de plantillas que proporcionan confort para complementar las ortopédicas que se llevan durante la práctica deportiva.