Cómo lavarse los dientes de forma correcta
No todo el mundo se lava los dientes, incluso los que lo hacen no se los lavan de forma correcta. Es una tarea que realizamos desde pequeños casi de forma automática y no somos conscientes de si lo estamos haciendo bien o podemos mejorar la técnica. Pero no te preocupes porque por eso estamos nosotros para darte algunos consejos.

La pasta dental puede ayudar a tener un mejor aliento, pero no es imprescindible para cepillar los dientes, lo único imprescindible es un buen cepillo. Es recomendable invertir en un cepillo un poco de mejor calidad, no vayas al supermercado y pongas en tu carrito el más barato, por poca diferencia de precio puedes llevarte uno que te deje la boca más bonita. Ten en cuenta que el cepillo se debe de renovar cada 6 semanas, nunca lo alargues más de dos meses.

Según los odontólogos consultados en una clínica dental de Barcelona aconsejan de cinco a diez movimientos por cada sector. Eso hace que una buena cepillada tarde entre cinco y diez minutos. Así que nada de 30 segundos y listo. Tenemos que aprender a lavarnos la boca a conciencia, a cepillar cada rincón de nuestros dientes para eliminar todo rastro de comida que pudiera perjudicar el esmalte o en el peor de los casos causar caries, entre otros problemas bucodentales.

Otra clave para unos dientes perfectos es el uso de hilo dental, dicen que lo que solemos cepillarnos es solo la parte visible. El hilo dental nos facilita la tarea de llegar a las zonas más inaccesibles de nuestra boca donde además se congregan la mayor parte de la suciedad y las bacterias. Es un producto muy barato, sencillo de usar e imprescindible para una boca completamente limpia y sana sin necesidad de pagar por blanquearlos.

Muchas personas se cepillan los dientes solamente por la noche antes de acostarse. Es un buen momento para hacerlo pero no el único. No te olvides del cepillado del mediodía. Todos los odontólogos recomiendan tener un cepillo en el cajón de la oficina o en la cartera para usarlo después del comer. Desde el momento en que almuerzas y no te cepillaste, los organismos empiezan a reproducirse y cuanto más comida procesan tus dientes (con meriendas o picar entre horas) más peligro de acumular suciedad que desencadene otros problemas dentales como la acumulación de sarro.

Si aplicas estos tips conseguirás una sonrisa envidiable y reluciente.